Por Kevin Cruz
La victoria de la resistencia no es un regalo que se le dio a un grupo de personas en un acuerdo de élites como se hacía en los tiempos del bipartidismo, la victoria de la resistencia nace del clamor de un pueblo sedientos de justica, de cambios reales, de un pueblo que busca sanar todas las heridas que dejaron 12 años de narco-dictadura, la victoria es la respuesta viva del pueblo que dijo ya es suficiente, ya es hora de un cambio.
El golpe de Estado del 28 de junio de 2009, que dio inicio a la dictadura, dejo una herida abierta en la conciencia de la gente, no fue una casualidad que, desde ese mismo día, mientras el régimen intentaba proyectar una falsa normalidad, miles de hondureños y hondureñas se estaban organizando, en plazas, parques, en cada aldea, en caserío, en barrios y colonias, dando nueva vida a la palabra resistencia, que, dejó de ser un concepto y se volvió una forma de vida.
Ese 28 de junio queda marcado en la historia política del país como el momento de quiebre que hizo despertar una nación que se encontraba dormida en el letargo de un pasado oscuro, pero que seguía vivo, esperando el momento para resurgir, esta vez con más fuerza, de la mano de un pueblo en resistencia dispuesto a responder, a cuestionar y a luchar por su propia historia.
Un partido forjado en la lucha y resistencia
El Partido Libertad y Refundación (Libre) nace como una respuesta natural del Frente Nacional de Resistencia Popular el 26 de junio del 2011, que mantuvo su constancia y persistencia en las calles hasta vencer en las urnas en noviembre del 2021.
La lucha no fue nada fácil quienes se movilizaban, quienes protestara contra el “Estatus Quo” instaurado post golpe, sabia que se enfrentaba a un monstro, y que podría terminar herido, detenido o incluso muerto, siempre los mártires estuvieron de nuestro lado, pero la resistencia nuca se detuvo, cada mujer, cada joven, cada campesino, que puso un pie en las calles demostró que el golpe no logró quebrar la voluntad del país al contrario la fortaleció.
El camino electoral de Libre que llevo a la victoria no fue nada sencillo, tuvimos que superar campañas de odio cargadas de estigmas y desinformación, lideres perseguidos, amenazados y asesinados, a feroces medios tradicionales cerrando puertas y manipulando la narrativa mediática. El robo descarado de dos procesos electorales en el 2013 y especialmente el del 2017 donde el fraude fue denunciado incluso por organizaciones internacionales. Esta es la verdad histórica que el país no puede olvidar.
Una victoria a fuerza dolor y esperanza
No fue nada fácil transformar la brutal violencia, con la que el pueblo fue tratado durante 12 años de dictadura, en una visión de unidad de respeto y de amor, pero Libre fue capaz de hacerlo. La campaña política para ganar las elecciones se convirtió en la esperanza milagrosa que esperaba todo un pueblo, Xiomara Castro la esposa del presidente derrocado en el golpe, una mujer fuerte valiente, pero sobre todo una mujer llenar de amor por su pueblo fue la cara de un futuro lleno de luz, La Refundación del país.
La respuesta de la gente en las elecciones de noviembre del 2021 fue masiva, Xiomara Castro se convirtió en la primera mujer presidenta de Honduras, la más votada en toda la historia del país. Pero incluso antes de asumir la presidencia, los poderes fácticos, comenzaron a conspirar para desestabilizar el gobierno. La presidenta tuvo que responder ante intentos de golpes de Estado, conspiraciones internas, ataques económicos, políticos y mediáticos, a una ofensiva que se mantuvo constantes en todos los frentes durante todo su mandato.
Sin embargo, la presidenta, con mano firme, con ternura, con disciplina y con una profunda vacación democrática, logró sostener el gobierno más existo en la historia del país, con una inversión pública potente y sostenida, recuperando la dignidad de la clase trabajadora con aumentos salariales y relación de empleo, el rescate de lo público, avances concretos en derechos sociales y recuperación de la soberanía, los primeros pasos de la refundación están cumplidos.
A las puertas de la Nueva Victoria
El pueblo sabe lo que está en juego y sabe que no puede regresar al pasado, a ese modelo que estaba vendiendo la nación en pedazos mientras la pobreza aumentaba de forma estrepitosa; la primera fase está completada y la Refundación debe seguir, es la hora del nuevo proceso, de la Democratización Económica, una transformación profunda que exige valentía y liderazgo. El pueblo ha depositado su fe en la segunda victoria en una de las mujeres más capaces que ha parido esta tierra: la abogada Rixi Moncada, una mujer cuya trayectoria habla por sí sola, exitosa magistrada, exitosa secretaria de Trabajo, exitosa consejera del CNE, exitosa directora de la ENEE, exitosa secretaria de Finanzas; una mujer con una historia impecable de conducción, eficiencia y valentía.
El camino ya este marcado, el pueblo este consiente, la lucha no será fácil, los oligarcas nunca entregarán sus privilegios, pero si algo ha aprendido el país en estos años es que “cuando el pueblo se une en una misma lucha… no hay fuerza en la tierra que sea capaz de detenerlo”.





