Por Mariel Aguilar
El debate político en Honduras, especialmente en la proximidad de los ciclos electorales, ha dejado de ser una contienda de propuestas para transformarse en una batalla de narrativas emocionales. La racionalidad ha sido secuestrada por el pánico. La táctica principal de los medios de comunicación hegemónicos y los grupos de poder que representan es la siembra estratégica del miedo, encapsulada en la simplificación aterradora: “Si la alternativa gana, seremos una Cuba o una Venezuela.” Este no es un argumento económico o social, es un chantaje emocional diseñado para anular la capacidad de análisis y asegurar el statu quo.
La estrategia se basa en la Primacía de la Emoción sobre el Hecho, encajando perfectamente en el concepto de la Posverdad (Post-truth). El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), define posverdad como “la distorsión deliberada de una realidad que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales” (Posverdad, n.d.). El Cambridge Dictionary (Post-Truth, n.d.a.) considera que la posverdad está relacionada con una situación en la que las personas son más propensas a aceptar un argumento basado en sus emociones y creencias, en lugar de uno basado en hechos. (Navarro, 2021).
El pánico a la pérdida de libertades, el colapso económico y la fuga de capitales se presenta como un futuro ineludible con el triunfo del partido Libre. Es la conquista de la emoción del miedo sobre el dato. Como el lingüista y activista Noam Chomsky señaló, el sistema actúa para “fabricar consentimiento” difundiendo información favorable a los intereses de la élite y silenciando las voces disidentes (Chomsky, 1993).
La constante invocación del Espectro Cuba/Venezuela opera como Propaganda, una herramienta cuyo objetivo no es iniciar un debate serio sobre modelos económicos, sino provocar una parálisis cívica. Su función es desviar la atención de los problemas estructurales internos (corrupción, desigualdad, falta de oportunidades) de los cuales el statu quo han sido protagonistas. Este es el primer filtro del Modelo de Propaganda de Chomsky: los medios deben validar las premisas ideológicas que protegen el sistema existente.
Desmantelando el Colapso Inminente con Realidad Racional
La narrativa mediática predice una huida masiva de la inversión y una catástrofe financiera inminente si se toca el statu quo. Sin embargo, la realidad económica, esa incómoda verdad que el miedo busca oscurecer, cuenta una historia diferente.
A pesar de la retórica apocalíptica, la Inversión Extranjera Directa (IED) ha mostrado un comportamiento positivo, incrementando 255.2 millones de dólares en 2024 respecto al 2021, desmintiendo la idea de que la economía se encuentra en caída libre o que los inversionistas están aterrorizados.
La supuesta falta de confianza de los mercados internacionales es otra columna clave del argumento del miedo que se cae. No obstante, indicadores financieros cruciales han reflejado una perspectiva de estabilidad. El Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI), una métrica clave de la confianza de los inversores en la deuda soberana, reflejó que la percepción de riesgo por parte de los mercados no concuerda con la alarma mediática interna. Al cierre del primer semestre de 2025, el EMBI de Honduras se ubicó en 3.11 %, superando el promedio de América Latina (3.88 %). (8).
El miedo más explotado es que cualquier intento de revisión del régimen fiscal o de cobro de impuestos a grandes corporaciones provocará una huida empresarial inmediata. Este es un argumento falaz que ignora la realidad de la competitividad: Honduras es, a nivel regional, uno de los países que contiene mayor cantidad de exoneraciones y exenciones fiscales, lo que ha mermado significativamente la capacidad de respuesta a los principales problemas.
El Rol de los Medios es la Defensa de Intereses de Clase, magnificando el miedo al control fiscal para proteger los intereses económicos de sus dueños y patrocinadores. La defensa del régimen de exoneraciones se transforma en una causa nacional cuando en realidad es la defensa de un interés de clase. El miedo es el mecanismo de protección que garantiza que el debate fiscal no avance hacia una discusión de la justicia y la equidad tributaria.
El Llamado a la Razón y la Ampliación de la Empatía
La ciudadanía hondureña se encuentra hoy ante una encrucijada: sucumbir al chantaje emocional o exigir un debate cívico basado en la razón comprobable con los datos y la historia. La persistencia en la narrativa Cuba/Venezuela es un claro síntoma de que quienes la promueven carecen de argumentos racionales para defender el statu quo o para exponer sus propias propuestas de manera convincente. Frank Furedi (2018) advierte que la “cultura del miedo” facilita el control político y paraliza la crítica.
La forma en que la gente se asusta también depende de una serie de variables específicas, pero el acto de temer está mediado por una red de significados prevalente. Como explicaba el sociólogo Norbert Elias, «la fuerza, tipología y estructura de los miedos y ansiedades que arden y refulgen en el individuo nunca dependen por entero de su propia ‘naturaleza’; siempre vienen determinadas por la historia y la estructura actual de sus relaciones con otras personas» (Furedi, 2018).
Los medios y el sistema propician las ideas individualistas y meritocráticas. Si bien es innegable que los esfuerzos personales conllevan a mejores condiciones, estas deben enmarcarse en un contexto de acceso a oportunidades. En un país con un nivel de desigualdad tan marcado como Honduras, no es posible avanzar como sociedad limitando nuestra empatía a un círculo muy reducido. Es imperativo cuestionar profundamente los mensajes de los medios de comunicación y lo que intentan producir en nuestras emociones, teniendo en cuenta que estas son la materia prima del poder.
La única manera de desarmar la manipulación mediática es anteponer los hechos comprobables a los discursos viscerales. Si la sociedad no logra comprender la manipulación, se corre el riesgo de “conducir a las masas hacia un mundo en el que van a ser incapaces de comprender nada por sí mismas,” apoyando a los que detentan el poder real: “la comunidad de las finanzas” (Chomsky, 1993), ya que quien controla las emociones colectivas controlan las decisiones políticas, hay que retornar a la racionalidad frente a lo emocional.
Bibliografía
8, C. (s.f.). ¡Positivo! Riesgo país de Honduras cae a 3.11 %, el nivel más bajo en años según JP Morgan Chase. Obtenido de https://tnh.gob.hn/nacional/positivo-riesgo-pais-de-honduras-cae-a-3-11-el-nivel-mas-bajo-en-anos-segun-jp-morgan-chase/
Chomsky, N. (1993). Fabricando el consenso.
Furedi, F. (2018). Como funciona el miedo – La cultura del miedo en el siglo XXI .
Navarro, A. (2021). Posverdad, medios de comunicación y poder.Un problema para las humanidades.
SEFIN, S. d. (2025). Deuda Pública de la Administración Central de Honduras II Trimestre.





